La “suerte” de Corrie Ten Boom

Corrie Ten Boom El Refugio Secreto

¿Coincidencia? ¿Suerte? ¿Casualidad? Se dice que los cristianos no creemos en las casualidades. Corrie Ten Boom, desde luego, no lo hacía. A pesar de sufrir personalmente las atrocidades de los campos de concentración nazis, no se rebeló contra Dios ni dejó de confiar en sus caminos, sino que su fe incluso aumentó en los momentos de mayor dificultad. Gracias a su amor por Dios, Corrie Ten Boom vio con sus propios ojos lo que para ella no era otra cosa más que la fidelidad y amor de Dios para los que creen en Él. Uno de los muchos episodios en que Corrie experimentó la protección de Dios fue tres días después de llegar junto a su hermana Betsie al campo de concentración alemán de Ravensbruck.

Era de noche y los guardas alemanes llevaron a Corrie, Betsie y otras mujeres al edificio donde se encontraban las duchas. Las dos hermanas escondían consigo dos objetos que preciaban mucho: un tarro de vitaminas que Betsie necesitaba y una Biblia. Al entrar en una de las salas vieron como los guardias hacían a las mujeres desprenderse de sus ropas y posesiones antes de entrar en la ducha y luego, al salir, éstas lo hacían vestidas con un fino uniforme de algodón. Al ver esto, Corrie pensó en la Biblia y oró a Dios: “Querido Dios, tú nos has dado este libro precioso…”. De repente se dio cuenta de que su hermana estaba pálida y necesitaba hacer de vientre. Entonces un guardia pasó a su lado y Corrie le preguntó si podían usar los servicios urgentemente, a lo que el guardia les mandó que fueran a las duchas y usaran los orificios del suelo. Una vez allí, todavía vestidas y con la Biblia escondida bajo su ropa, se encontraron totalmente solas y, “casualidades de la vida”, en uno de los lados de la habitación había un banco de madera perfecto para esconder detrás la Biblia y las vitaminas envueltas en el suéter de Betsie, y ahí las dejaron. Cuando volvieron a las duchas, ya sin sus viejas ropas y acompañadas de las mujeres de su turno, Corrie cogió lo que había escondido y salió con el uniforme puesto y escondiendo el suéter, la Biblia y las vitaminas por dentro de la parte del cuello.Según cuenta ella en su libro:

“Hacía un bulto que podría haberse visto a través de un mercado. Lo aplasté lo mejor que pude, empujándolo hacia abajo, tirando el suéter alrededor de la cintura, pero no había manera de ocultarlo bajo el fino vestido. Y todo el tiempo tuve la sensación increíble de que eso no importaba, de que no era asunto mío, sino de Dios. Todo lo que tenía que hacer era caminar en línea recta. Mientras salíamos de las duchas, los hombres de las S.S. pasaron sus manos sobre cada prisionera: delante, atrás y a los lados. La mujer enfrente de mí fue cacheada tres veces. Detrás de mí, Betsie también fue cacheada. Ninguna mano me tocó a mí”.

La razón detrás de la “suerte”

Por un instante, Corrie pareció volverse invisible para los soldados. No le prestaron la más mínima atención, ni a ella ni al inconfudible bulto que colgaba de su cuello en el interior del vestido. Más tarde, esa Biblia les significó la vida misma a las dos hermanas y al conjunto de mujeres con quienes la pudieron compartir:

“Desde la mañana hasta que apagaban las luces, siempre que no estuvíesemos en filas para pasar lista, nuestra Biblia fue el centro de un círculo cada vez más amplio de ayuda y esperanza. Como niños abandonados y agrupados alrededor de un fuego ardiente, nos reuníamos alrededor de ella, extendiendo nuestros corazones a su calor y su luz. Cuanto más negra la noche crecía sobre nosotros, más clara y verdadera y bella ardía la palabra de Dios. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?… Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó (La Biblia en Romanos 8:35-37)”

¿Coincidencia? ¿Suerte? ¿Casualidad? No para Corrie Ten Boom. ¿Y para ti?

Fuentes: “El Refugio Secreto”, por Corrie ten Boom. Abajo se puede ver la película de 1975 basada en el libro.